Text

Julio Herrera y Reissig

La mejor de las fieras humanas

Olvidados


Julio Herrera y Reissig:

La mejor de las fieras humanas


Inéditos

 

“Preludio (Con Daniel Muñoz)”


Manuscrito sin indicación de publicación en la colección privada Herrera y Reissig de la Biblioteca Nacional de Uruguay.

Por el contexto, corresponde al año 1909. Ese año y el siguiente, Daniel Muñoz (Montevideo, 1849-1930) fue el primer intendente de Montevideo. El cargo se creaba justo entonces, y él fue el primero que lo ocupó.  Muñoz regresaba para entonces a Montevideo después de una serie de destinos diplomáticos (en Italia y Austria-Hungría en 1869; en Argentina en 1902; en misión a España, y luego a Inglaterra, Suecia, Holanda y Noruega, en 1906; etc.) Fue el primer Director de La Razón, en 1878. A partir de allí se haría muy conocido por sus artículos costumbristas, crónicas, y prosas de ficción, publicadas muchas de ellas bajo el seudónimo “Sansón Carrasco”.


El manuscrito de Herrera y Reissig está compuesto en el reverso de un papel membretado de la firma “Campá y Pintos. Comisiones y consignaciones. Calle Buenos Aires 159”, que es la firma de detallistas de vino a quien Herrera y Reissig y César Miranda compraron unas pipas de vino francés que intentaron vender ese año 1909 sin ningún éxito.


Original en Colección Particular Herrera y Reissig, Departamento de Investigaciones y Archivos Literarios Biblioteca Nacional de Uruguay. Reproducido con autorización de esa institución.

"Preludio"

(Con Daniel Muñoz)

 

Tenemos un Intendente. Es decir, el "intendente", el hombre, el único, el gentleman, el ideal teórico, el a priori afirmativo de los Intendentes, por su arte, por su cuna, por su gallardía --naissance et conquête-- por su molde interno, por su educación lírica, su agilidad de espíritu, la madurez de su juicio, su disciplina ecléctica en el continuo trajín de la vida y por el aprendizaje fecundo de las peregrinaciones en todos los hemisferios del planeta.

Pero... una terrible interrogación se abre estupefacta sobre la perspectiva de lo que hará y de lo que será en el ejercicio escabroso de las múltiples funciones municipales.

Será un constructivo, un impulsivo, un evolutivo, un radicalista, un renovador de ambientes -según la expresión de Herbert Spencer- será un pioneer de la nueva estética, un cronómetro de la hora épica en la complejidad irreprochable de hombre de su siglo, el Sansón Carrasco que dará al traste con el Caballero de la Rutina, con el Quijote criollo, enamorado de los balcones de mármol, de los pórticos como estancias de nuestra Plaza Independencia y de los chorizos de la fonda del vasco?...

Nos traerá, como el Mercurio auspicioso de la Nueva Cultura, el último grito del arte metropolitano, simbolizará el promontorio de luz, avanzado en la Noche del Tiempo de la epopeya de Hugo, podremos aclamarlo un día como el generador dinámico de la Moderna Montevideo, de la Ciudad Magna, de la Síbaris apolínea de alto frontis y gallarda cúpula, de la suntuosa Cosmópolis, vaciada en el molde excelso de las urbes-prodigios, exhuberante de atractivo, imponente de apostura, esbelta de euritmia, aristocrática de bello gesto?...

Poseerá Daniel Muñoz carácter -hondo carácter- polo negativo para repeler, raíces vigorosas para resistir la vorágine ambiente de la soberbia oficial, de las sugestiones retrógradas, de  los prejuicios aborígenes, de los atavismos ancestrales de la raza, de la necedad patriotera en auge, del conservatorismo criollo, del mal gusto sub-urbano y de la pedantería gratuita de la mediocridad entronizada?...

Halagará fácilmente a las mayorías burocráticas y plutocráticas, a los misoneístas arqueológicos, a nuestros boxers retardatarios; provocará el éxito de conventillo, amasará en la pastelería comadrera de las transacciones y los remiendos, de la comanditería y de la promiscuidad?...

Sabrá imponerse como entidad ejecutiva, sabrá exigir con gesto romano los quince millones, que le serán menester para cuajar en realidad viviente las abstracciones de la fantasía y el ensueño de arte que mima en su más honda religiosidad de sensitivo?... Sabrá renunciar, en último caso? Sabrá desplomarse graciosamente como un artista en las tablas, dignamente como el gladiador vencido, arqueando una sonrisa heroica sobre las multitudes? Porque hasta para morir es preciso saber morir...

Por ahí, divúlganse maledicencias desconcertantes sobre que Daniel Muñoz es un devoto del statu-quo por lo que respecta a nuestra estructura urbana, que es un adversario mongólico de los rasca cielos y de las Avenidas neoyorquinas, del noble asfalto -guante fácil de la ciudad- y de las compactas bohardillas -sombreros airosos de las moradas- de las iniciativas monumentales y de todo lo que se refiere a complicar fastuosamente nuestra simplicidad serrana. Se zumba que hará administración de zurcidos baratos y de equilibrios nipones, al por menor y en detalle... pero, que, en substancia, no plasmará la Novísima Metrópoli soñada y que nos quedaremos, a fin de cuentas, embalsamados mirando al Cerro... Me enojo! Y la Arquitectura gringo-asturiana, como decía pintorescamente Enrique Estrázulas, y el pavimento estridente, bárbaro de las calles montañosas, y la paupérrima villa rectangular, hipnotizada de luz, pero simple, roma, blanca, eso sí muy blanca, con su sayo de cal y su cofia azul de cielo, tal como una campesina arlesiana, pulcra y graciosa, a orillas del mar sonriendo a los horizontes?...

Y las casucas misericordiosas de dos pisos, como alegorías de quesos napolitanos o postres de confituras rococós? Y los armatostes apelmasados de mansiones feudales, bajo sus grajeas de albañilería y sus mitos ecuménicos de todas las faunas churriguerescas?...

Oh la piqueta, la piqueta!... Oh la vitrina para la momia! Oh el ataúd para el muerto! -"Es que el muerto está en pie..."-

En fin, que en Montevideo todo se halla por hacer -excepto lo que hay que deshacer... Y lo único bueno que tiene -y que es también lo único barato- es lo que Dios le ha dado: el sol, el río y las ranas del Parque Urbano.

 

Julio Herrera y Reissig

Torre de los Panoramas.



(Transcripción: A.M.)